Todavía no he revisado los exámenes, este fin de semana lo haré. He estado ocupado en algunas actividades en Quito, la mayoría académicas (no faltó la lúdica: el concierto de Calamaro ayer en la noche) y de allí que no haya tenido tiempo de hacerlo, como tampoco de colgar antes este post, que les informa de una breve investigación que deben realizar para la próxima clase. Como ustedes saben, en función del programa de lecturas, el próximo lunes tenemos la lectura de las copias del libro de Pierre-Luc Abramson, Las utopías sociales en América Latina en el siglo XIX. Además de esa lectura, requiero de ustedes que realicen una breve investigación (de una página) sobre los siguientes personajes: Flora Tristán, José María Samper Agudelo, Jean-Baptiste Eugene Tandonnet, Antonio Pedro de Figuereido, Juan Bustamante, Plotino Rhodakanaty. La distribución de las investigaciones será en función de los grupos que trabajaron los efectos de la independencia en diferentes regiones de América. Así:

México: Plotino Rhodakanaty.
Centroamérica: Juan Bustamante.
Caribe: Antonio Pedro de Figuereido.
Río de la Plata: Jean-Baptiste Eugene Tandonnet.
Nueva Granada: José María Samper Agudelo.
Perú y Chile: Flora Tristán.

Me interesa que manejemos estos nombres para debatir con mayor propiedad el tema de esta clase, las utopías sociales en el nacimiento de las repúblicas iberoamericanas. Buen viento y salute.

En la clase de ayer se escuchó la exposición atrasada sobre los efectos de la independencia en el Río de la Plata, de la cual se extrajeron dos datos interesantes: uno, la constitución del Virreinato del Río de la Plata en razón de su importancia como ruta para el traslado de las riquezas mineralse a la Metrópoli (España) y la creación de Uruguay como Estado tapón entre Argentina y Brasil. Luego se discurrió largamente sobre los Estados Unidos, en particular, sobre su postura en relación con la independencia de los países de Hispanoamérica, sobre la que calculó cada paso que daba y los que no daba, para salvaguardar sus intereses económicos (en relación con los países europeos y también con los países hispanoaméricanos -el texto de Medina Castro es ilustrativo a este respecto). Finalmente, Medina Castro contrasta la postura de Estados Unidos con la postura que asumió Haití (léanse los enlaces que les adjunte en la entrada anterior, que les había ofrecido en la clase de ayer). Discutamos esta entrada y la anterior, relativa a las exposiciones del miércoles pasado. Salute.

Los enlaces sobre Haití, de autoría de Eduardo Galeano, son los siguientes:

"Los pecados de Haití"

http://www.patriagrande.net/uruguay/eduardo.galeano/escritos/los.pecados.de.haiti.htm

"La maldición blanca"

http://www.matices.de/42/galeano/

Salute, Xavier

Las exposiciones de la clase de ayer fueron interesantes, pero más interesante todavía es extraer ciertas consecuencias del contraste de las cinco exposiciones (faltó el grupo del Río de la Plata). Salvo algunas diferencias notables (el caso del Caribe y la intervención de los negros, su independencia -en el caso, fuera de Hispanoamérica, pero en alguna medida influyente, de Haití- de Francia y este caso, en época temprana -principios del siglo XIX- mientras que en otros casos, República Dominicana, Puerto Rico y Cuba, en época más tardía -incluso, principios del siglo XX) y los necesarios matices que existen entre los procesos de independencia de cada uno de los países de la región, existen algunas líneas comunes que merecen destacarse.

La primera de ellas, es la motivación para realizar los procesos de independencia, que fue en esencia una razón económica. No se descarta el altruismo o la defensa de los ideales republicanos como móviles para este proceso, pero en últimas el factor determinante es la dominación política y económica, de la que los españoles excluían a los nativos de las Américas. Otra, es la influencia de las ideas de la Revolución Francesa y la Revolución de Estados Unidos en las gestas independentistas. Una influencia que generó una retórica ampulosa que, la más de las veces, no producía efectos prácticas en las sociedad a la que esa retórica hacía referencia (basta pensar en el contraste entre el ideario "libertad, igualdad y fraternidad" y las sociedades americanas de aquel entonces -¡e incluso las de ahora!). El hecho cierto de que los procesos de independencia los ejecutaron ciertas élites (económicas y políticas, en particular, aunque con intervención de personas que, si bien no pertenecían a las élites por tradición, se acoplaron muy bien a ellas por la vía de las luchas militares que condujeron a la independencia -el caso de Juan José Flores, en Ecuador, es un ejemplo de ello) y para la mayoría de la población de las sociedades que obtuvieron la independencia no mucho (o nada) cambió de manera sustancial. (Lo que puede resumirse en la frasa aquella que se supone que amaneció pintada en el Quito colonial -es lícito pensar que la historia es falsa- "Último día de despotismo y primero de lo mismo"). Unos cuantos apuntes que merecen complementarse mediante una discusión en esta bitácora de Internet para perfilar algunas ideas o añadir otras al análisis del proceso de independencia de los países hispanoamericanos.

La próxima clase tenemos la lectura del texto de Manuel Medina Castro sobre la independencia de las repúblicas hispanoamericanas y su relación con Estados Unidos.

Conseguí durante mi viaje los siguientes libros para la clase. Todos, menos el de autoría de Roberto Gargarella (el último de esta lista) los conseguí en Bogotá (en la librería del Fondo de Cultura Económica). El de Gargarella, en Buenos Aires.

Las venas abiertas de América latina, de Eduardo Galeano.
Historia de América, de Carlos Malamud
América latina: historia de medio siglo, Tomo I (América del sur), Tomo II (México, Centroamérica y el Caribe), de AA.VV.
Inventando la nación: Iberoamérica, siglo XIX, de Antonio Annino y Francois Xavier Guerra (coord.)
América latina y Estados Unidos. Historia política país por país, de James Cockcroft
La herencia colonial de América latina, de Stanley J. Stein y Barbara H. Stein
La invención de América, de Edmundo O’Gorman
Los fundamentos legales de la desigualdad. El constitucionalismo en América (1776-1860), de Roberto Gargarella.

Todos se encuentran a su disposición para futuras investigaciones. En el curso de esta semana, publicaré la lista de libros sobre historia de América latina que tengo en mi biblioteca (porque estoy en plan de ordenarla) los que, a su vez, también se encuentran a disposición suya. Reciban mis mejores saludos.