Las exposiciones de la clase de ayer fueron interesantes, pero más interesante todavía es extraer ciertas consecuencias del contraste de las cinco exposiciones (faltó el grupo del Río de la Plata). Salvo algunas diferencias notables (el caso del Caribe y la intervención de los negros, su independencia -en el caso, fuera de Hispanoamérica, pero en alguna medida influyente, de Haití- de Francia y este caso, en época temprana -principios del siglo XIX- mientras que en otros casos, República Dominicana, Puerto Rico y Cuba, en época más tardía -incluso, principios del siglo XX) y los necesarios matices que existen entre los procesos de independencia de cada uno de los países de la región, existen algunas líneas comunes que merecen destacarse.

La primera de ellas, es la motivación para realizar los procesos de independencia, que fue en esencia una razón económica. No se descarta el altruismo o la defensa de los ideales republicanos como móviles para este proceso, pero en últimas el factor determinante es la dominación política y económica, de la que los españoles excluían a los nativos de las Américas. Otra, es la influencia de las ideas de la Revolución Francesa y la Revolución de Estados Unidos en las gestas independentistas. Una influencia que generó una retórica ampulosa que, la más de las veces, no producía efectos prácticas en las sociedad a la que esa retórica hacía referencia (basta pensar en el contraste entre el ideario "libertad, igualdad y fraternidad" y las sociedades americanas de aquel entonces -¡e incluso las de ahora!). El hecho cierto de que los procesos de independencia los ejecutaron ciertas élites (económicas y políticas, en particular, aunque con intervención de personas que, si bien no pertenecían a las élites por tradición, se acoplaron muy bien a ellas por la vía de las luchas militares que condujeron a la independencia -el caso de Juan José Flores, en Ecuador, es un ejemplo de ello) y para la mayoría de la población de las sociedades que obtuvieron la independencia no mucho (o nada) cambió de manera sustancial. (Lo que puede resumirse en la frasa aquella que se supone que amaneció pintada en el Quito colonial -es lícito pensar que la historia es falsa- "Último día de despotismo y primero de lo mismo"). Unos cuantos apuntes que merecen complementarse mediante una discusión en esta bitácora de Internet para perfilar algunas ideas o añadir otras al análisis del proceso de independencia de los países hispanoamericanos.

La próxima clase tenemos la lectura del texto de Manuel Medina Castro sobre la independencia de las repúblicas hispanoamericanas y su relación con Estados Unidos.

5 comentarios:

Lo que yo puedo añadir de lo que hable la clase pasada, es la cita que dije "Hispanoamérica logró su independencia al precio de su unidad" creo que es algo muy claro, sobre todo en esas uniones que se quisieron formar pero nunca lograron consolidarse. Estudiando los procesos de independencia y pensando en las consecuencias de estos, no puedo evitar en pensar en que hubiera sucedido si las uniones hispanoamericanas se hubieran consolidado bien, Centroamérica, la Gran Colombia, Perú y Bolivia, Argentina y Uruguay, ¿fuéramos de verdad una gran maquinaria de desarrollo? O ¿estaríamos peor? En todo casi es interesante analizarlo.

15 de octubre de 2008 a las 0:38  

Xavier hoy es el partido de Ecuador....

15 de octubre de 2008 a las 14:42  

Y?????

15 de octubre de 2008 a las 16:01  

xavier hoy es el partido de Ecuador. necesitamos que nos de permiso para faltar....... ya usted falto ahora nos toca a nosotros

15 de octubre de 2008 a las 16:15  

Hoy, hay clases normales. Saludos.

15 de octubre de 2008 a las 16:31